jueves, 9 de abril de 2015

Estudio sobre la Alimentación infantil en el Casco Histórico de Zaragoza


En relación al 7 de abril   Día Mundial de la Salud 2015: Inocuidad de los alimentos, hacemos hincapié en que la alimentación es uno de los determinantes de salud que en cualquiera de sus facetas en este caso el de la seguridad alimentaria (que los consumidores adopten las normas del Codex Alimentarius o, en su defecto, otras normas alimentarias internacionales de aceptación general) es necesario mejorar .
 
Y en relación también con la alimentación aqui hacemos referencia a otra faceta que es la nutritiva, y por ello comentamos un interesante estudio sobre alimentación infantil  llevado a cabo por el Programa Municipal “Alianza Social Zaragoza Redistribuye” en colaboración con el Equipo de Intervención Comunitaria Intercultural del Casco Histórico, de la Fundación Federico Ozanam y en el que han participado numerosos agentes de entidades de dentro y fuera del barrio en varios grupos de trabajo para reflexionar  y buscar posibles soluciones y medidas.

Este proceso ha tenido como finalidad realizar un análisis intersectorial sobre alimentación y nutrición infantil en el Casco Histórico de Zaragoza atendiendo de una forma más integral  a todos aquellos factores, problemas y necesidades que pueden influir, con el fin de mejorar la atención infantil en relación a la nutrición y alimentación.

 El punto de partida de este estudio ha tratado de medir de una manera objetiva la prevalencia de desnutrición, de sobrepeso y obesidad en el barrio de San Pablo, a partir de los datos antropométricos incluidos en las historias clínicas del Centro de Salud,  que no abarca todo el Casco Histórico sino la Zona de San Pablo

 Una de las intencionalidades del propio estudio es que  los resultados del proceso se implementen en la medida de lo posible , de forma progresiva  y puedan tener la consideración de una “Buena Práctica” con el fin de gestionar  la mejora de la alimentación y nutrición infantil, así como  proponer  soluciones ante esta problemática, de forma compartida y colaborativa entre entidades, instituciones, profesionales y técnicos en general.

Alguna de las conclusiones a las que ha llegado el estudio son:
  • No se detectan problemas de desnutrición en el barrio sino más bien  malnutrición, sobrepeso y obesidad sobre todo entre las clases de perfil socioeconómico más bajo, esto lleva a pensar que  si se disminuye la desigualdad y la pobreza se disminuye  el problema analizado.
  • Las Instituciones tienen que  implementar medidas que hagan frente a la potente industria alimentaria que busca sus propios beneficios, de cara a proteger la salud de sus ciudadanos.
  • Hay suficientes recursos tanto públicos como privados en el barrio que proporcionan alimentos, pero puede darse una duplicidad en la utilización de recursos.
  • El principal responsable de alimentación de los niños es la familia por lo que ésta debe ser el centro del trabajo para mejorar la salud de la Comunidad. Es necesario formar a las familias en habilidades,competencias y hábitos alimenticios saludables.
  • Se considera que el trabajo desde el ámbito educativo(colegios, centros formativos) es fundamental.
  • Se necesita formar e informar a los profesionales en la línea de alimentación sana y equilibrada para poder ofrecer un mismo mensaje a los usuarios, consiguiendo un mayor impacto sobre la población del barrio.
Por último sería  deseable que esta experiencia desarrollada en el Casco Histórico   fuera transferible a otros barrios, para que en toda la ciudad se lleve a cabo una atención más adecuada a la infancia y sus familias en materia de alimentación y nutrición.

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